Los secretos de una buena relación entre piel y sol

El verano se despedirá de nosotros en tan solo unas semanas. Sin embargo, en Clínica Roch creemos en los finales felices y estamos convencidos de que aún estás a tiempo de hacer las paces con el sol.

La radiación solar es el conjunto de radiaciones electromagnéticas que el sol emite sobre el planeta. Estas radiaciones pueden ser de distintos tipos, siendo más o menos peligrosas para los seres humanos y responsables del incremento de la incidencia de tumores cutáneos en España, casi 80.000 nuevos casos en nuestro país según datos de la Asociación Española de Dermatología.

  • Radiación UVA. La radiación UVA alcanza el suelo con valores de unos 50 W/m2 en un mediodía de verano. La principal responsable de que nuestra piel se broncee, pero también de que a largo plazo se generen arrugas. Además, aunque no es la más peligrosa, podría desarrollar distintos tipos de cáncer o cataratas oculares.

 

  • Radiación UVB. La radiación UVB alcanza el suelo con valores muy pequeños gracias a la capa de ozono, de unos 2 W/m2. Aun así, sus efectos biológicos son importantes, considerándose los más nocivos del espectro solar, causantes desde quemaduras solares hasta cánceres de piel.

 

  • Radiación UVC. Se trata de una radiación solar muy perjudicial para los seres vivos, que no alcanza la superficie terrestre gracias a la capa de ozono.

¡Pero no todos son desventajas! La radiación UV trae consigo multitud de beneficios como una importante acción antidepresiva, protegiendo los huesos y siendo útil en el tratamiento de algunas enfermedades dermatológicas.

Todo sobre los filtros solares: ¿cuántos existen?

Para evitar los efectos nocivos de la radiación sobre nuestra piel, es necesario seguir una serie de consejos profesionales. Nuestro equipo médico recomienda tomar el sol conscientemente, descansando y alimentándonos correctamente, además de usar el protector solar adecuado.

Aunque los productos que ofrece el mercado puedan parecer similares entre sí, suelen diferenciarse por su composición, ya que combinan habitualmente los distintos tipos de filtros solares. Los filtros solares son las sustancias que protegen nuestra piel del sol, pudiendo ser físicos, químicos y biológicos.

  • Filtros físicos. Son los más adecuados para pieles sensibles (no grasas) y niños pequeños de hasta 3 años, ya que no provocan ningún tipo de reacción con la piel. Actúan formando un escudo pantalla sobre la que el sol rebota, a modo de espejo, pero su uso se ve limitado ya que suelen dejar un aspecto brillante y untuoso en la piel.
  • Filtros químicos. Sustancias que se activan al entrar en contacto con la radiación, absorbiéndola y modificándola para minimizar el impacto. Tienen una textura más fresca y aguanta mejor en pieles grasas, pero presentan un mayor índice de alergias.
  • Filtros biológicos. Se trata de agentes antioxidantes que, actuando en sinergia con los filtros solares de la fórmula, refuerzan el sistema inmunológico de la piel. Los más utilizados son las vitaminas A, C y E.

No debes olvidar proteger también tus ojos, labios y cabello, así como la frecuencia de uso de la crema solar (30 minutos antes de llegar al sitio de exposición solar y cada vez que uno sude mucho o se bañe) aplicando una cantidad suficiente (2 mg por centímetro cuadrado de piel).

Conoce tu fototipo de piel en Clínica Roch

El primer paso para generar una buena relación entre piel y sol es conocernos a nosotros mismos. El fototipo cutáneo de una persona definirá su capacidad de reacción ante la exposición solar. Cuanto mayor sea el valor numérico, mayor es la cantidad de melanina y menor es el riesgo de sufrir una quemadura solar.

  • Fototipo 1. Piel pálida y con pecas que nunca se broncea.
  • Fototipo 2. Pieles claras que pueden adquirir un tono muy discreto de bronceado. Sin embargo, se queman con facilidad.
  • Fototipo 3. Pieles claras de bronceado medio, según intensidad de la radiación solar pueden presentar ciertos riesgos.
  • Fototipo 4. Piel morena que adquiere un bronceado intenso si se expone al sol. Nunca tienen pecas.
  • Fototipo 5. Piel muy morena que se broncea con mucha facilidad.
  • Fototipo 6. Piel negra, sin pecas ni posibilidad de quemadura solar.

En general se recomienda elegir una fotoprotección adecuada a cada fototipo de piel, aplicando una crema solar con un adecuado Factor de protección ( SPF), de manera que una piel con fototipo bajo debe utilizar SPF a partir de 50, fototipos medios filtros solares en torno 30 y fototipos altos, con pieles mas resistentes a las radiaciones, al menos SPF 15. En Clínica Roch ofrecemos un estudio de fototipo gratuito a nuestros pacientes. Puedes contactar con nosotros en el 954 502 537. ¡Te deseamos un Feliz (y saludable) final de verano!

 

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