¿En qué consiste la depilación láser?

La depilación láser es un tipo de depilación que se utiliza para erradicar el vello de forma definitiva: la energía del láser es absorbida por la melanina del pelo, que funciona como un hilo conductor que la dirije hasta la raíz del vello -donde se encuentra el folículo piloso- y lo destruye.

En general, y tras un adecuado tratamiento adaptado a cada paciente, se puede conseguir una reducción de hasta el 95% del vello de la zona tratada. Además,  sumado al efecto depilatorio existen otros beneficios secundarios, ya que el calor generado estimula la producción de colágeno resultando una piel más suave y tersa.

Fotodepilación vs láser en depilación

Aunque se suelen confundir y pensar que ambas son técnicas similares, entre el láser y la luz pulsada existen múltiples diferencias.

En el láser de depilación, la luz es aplicada de manera continua y se trata de un láser de un solo color (monocromático), lo que lo hace más preciso y efectivo para  concentrarse en un punto, eliminando el vello de raíz.

Por el contrario, la fotodepilación o luz pulsada aplica la luz en pulsos (no continuos) de luz de varios colores (policromática) y que no se concentran  en un punto, sino en diferentes direcciones en el punto de aplicación. Puede generar más complicaciones, como irritación o quemaduras de la piel, precisándose muchas sesiones para conseguir una depilación, en muchas ocasiones no definitiva.

Tipos de láser en depilación 

Existen tres sistemas de luz en el mercado: Alejandrita, Diodo y Neodimio Yag  según las diferentes características físicas en intensidad, potencia y longitud de onda de la luz que utilizan. Todas estas características son las que determinan, por ejemplo, su penetración en los tejidos y su interacción con la melanina, y por ello su efectividad.

Los más demandados son el láser de Alejandrita y el Diodo:

  • El láser de Alejandrita presenta una alta avidez por la melanina, lo que lo hace más susceptible de provocar quemaduras en la piel. Sin embargo, resulta muy efectivo en la eliminación del vello, incluso el poco pigmentado (rubio) o no grueso. Por esto, se utiliza sobre fototipos bajos de pieles claras, resultando más peligroso para las pieles de fototipos medios y altos. Ha de utilizarse con cuidado porque puede provocar cambios en la pigmentación de la piel, propiciando la aparición de manchas tras el tratamiento de depilación.
  • El láser Diodo se diferencia, principalmente, por ser menos doloroso y más adaptable a las pieles más bronceadas en cualquier época del año. Incorpora un sistema de refrigeración y sus pulsos más largos profundizan hasta el folículo piloso con menos riesgo para la piel, lo que supone una importante ventaja respecto al anterior. Esto nos permite depilar la piel bronceada de forma prácticamente indolora y segura que el láser de Alejandrita.

En Clínica Roch disponemos de un láser de diodo de alta potencia, lo que nos permite realizar la depilación con amplios márgenes de seguridad, evitando así el riesgo de quemaduras o secuelas en la piel.

Este tipo de laser médico únicamente suele encontrarse en clínicas que cuenten con las licencias y la supervisión de un médico, y siempre deben ser aplicados por profesionales sanitarios debidamente acreditados.

En definitiva, te recomendamos este tipo de depilación bajo control médico, utilizando un láser de alta potencia y de mayor calidad, por lo que serán necesarias menos sesiones y, por tanto, una menor exposición y mayor seguridad para tu piel.

Si deseas informarte sobre la depilación permanente contacta con nosotros en el 954 502 537 o visítanos en Clínica Roch en la calle Trastámara 26 y olvídate del vello no deseado de manera definitiva.

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